Tenía un buen rato que no releía ese libro de ‘Miles de
Millones’, de Carl Sagan.
La obra de Carl Sagan está llena de conocimiento práctico,
y aplicable a la realidad. Su trabajo habla de un montón de temas de interés
mundial y lo hace con un lenguaje tan simple, y sin sacrificar nada de la
profundidad en sus escritos.
Un genio, simplemente.
¿Por qué esta brevísima introducción? Porque, bueno, uno de
los muchos temas que trata su obra es el conflicto hombre-naturaleza, así como
también, el fundamentalismo religioso y la superstición en general.
Y es que sólo hay que pensarlo un poco; es por demás
curioso cómo los seres humanos destruimos una naturaleza tangible, que podemos
ver y tocar, pero respetamos y veneramos a deidades y divinidades invisibles.
He ideado una máquina del tiempo, pero no es del tipo en
que, después de colocar una fecha —y conseguir un Condensador de flujo, y un
"chaleco salvavidas"— vas a ese preciso lugar.
Sino, más bien, es una especie de mensaje en una botella
arrojada a la inmensidad del tiempo, una cápsula de tiempo de mí para mí —qué
'cool' suena eso—.
Pero, ¿cómo lo hago? Sencillo, programando un SMS con
fechas de entregas en el futuro, y dirigidos hacia mí mismo. Así, en
determinado momento, recibo algo de mi yo del pasado a mi yo del futu,OK, se
entiende el punto.
(Sí, ya sé que mi máquina del tiempo ahora ya no suena
'cool' ni genial, pero. ¿qué se le va a hacer? Se hace lo que se puede con lo que
se tiene).
Pero que no se malentienda, mi maquina del tiempoESTA BIEN!
Los SMS no tiene nada que ver con rollos místicos, o de superación personal, o
mensajes metafísicos, (ni siquiera tienen que ver de un pesimismo exacerbado).
Son, más bien, SMS sin mucho sentido o contenido práctico, como, por ejemplo:
•Sí lleva limón, lleva sal.
•Si eres un príncipe Saiyajin, no te confíes del “Insecto” que llaman Kakaroto.
•42.
•¡No cruces los Rayos!
•¿Quién pompó?
• ¡A darle, Átomos!
• ¡Dame tu fuerza, Pegaso!
Y pues así.
Y es que, en mi opinión, buscarles un eterno sentido a las
cosas en el tiempo, es una de las cosas más cansadas que se me ocurren; como
caminar sin ir disfrutando del camino.
¡Además, se me hace de lo más gracioso recibir un SMS de mí
mismo, porque, básicamente, tengo 8 añoDIGO NADA!
A lo largo de estos años de dormir un poco tarde, he
desarrollado la teoría de que entre las 4:15 a.m. y las 4:45 a.m. es lo que
llamaría la “Hora de Schrödinger”:
Ya es demasiado tarde para dormir, pero sigue siendo muy
temprano para levantarte.
(Sí, no es una hora completa, pero no sonaba 'cool' la
“Media hora de Schrödinger”.)
Dentro de muchas prácticas, las 3:00 a. m. tienen un
significado -sin entrar en detalles- místico y espiritual. Algunos con un
significado más radical y pertubador que otros.
Y yo aquí, viendo rituales... Un momento, ¿dije rituales?
Quiero decir tutoriales.
Sí, tutoriales de cómo encuadernar y empastar hojas para
armar un libro. Y así tener una colección de libros impresos que son muy muy
complicados de encontrar, porqué ya no lanzan tirajes de esos ejemplares...
Brrr, quétemerario soy.
Estaba viendo hace rato a Garfield, porque si uno quiere
ver caricaturas a las 3:00 a.m., no hay bronca, para eso uno es adulto —lo que
sea que eso signifique—.
Y bueno —como nos pasa con un montón de cosas—, tenía
recuerdos vagos de lo que iba la caricatura, alguno que otro capítulo que
recordaba, un recuerdo por aquí y por allá.
Es por demás curioso como muchas de esas caricaturas que
uno veía de infante, uno se queda con la parte más colorida y vistosa, y no
entiende muchas otras situaciones. Y está bien, para eso uno es niño. Pero que,
sin embargo, al pasar el tiempo las ves y vuelves a esas escenas, las
visualizas de otro modo, de una forma diferente.
En un momento del capítulo (el cual adjunto al final de
esta verborrea), Garfield hace un brevísimo monologo con un espejo. Pero antes,
un breve antecedente, Borges, presuponía que un espejo –en el aspecto más
positivo– era un instrumento para la auto-contemplación y que este podía servir
como un medio que podía llevarnos, para bien o mal, al conocimiento de uno
mismo. Y bien, en su pequeñísimo monologo, Garfield suelta la siguiente
excepcional línea: “¿han tenido uno de esos días en que no saben de qué lado
del espejo están?”
¡Bravísimo!
Después, el capítulo continúa hacia una revisión de la
fábula La Tortuga y la Liebre. Y donde, al final, los personajes sueltan una
crítica genial a todas aquellas, que llamaremos, capsulas de sabiduría, como
pueden ser, por ejemplo, los refranes y varias fabulas.
(Que, aunque muchos de estas relatos y exposiciones pueden tener mucho de
sentido común, muchas distan de ser reglas generales. Algunas de estas
narraciones, incluso hasta se contradicen unas a otras, los refranes, por
ejemplo)
En fin, regresando al inicio. Después de la muy breve
disertación anterior y para agregar algo más, he ahí la divergencia del paso
del tiempo en cada uno de nosotros, del correr de los años. Porque, en mi
opinión, esa es la diferencia de ir creciendo:
Visualizar y hacer las cosas de una forma diferente a como recordamos que lo
haríamos (ojalá sea para mejor).
En una nueva entrega de: “Es curioso como la tecnología te
pone en nuevos enredos y no te da la capacidad de superarlos”.
Llevo ya tres días viendo que WhatsApp (iOS) me da los
“Buenos días, Buenas noches... “, en una ventana que te sigue a todos lados —en
el cambiar de una aplicación a otra— y no puedes quitarla. En serio, es creepy,
extraño, pertubador.
“Deja de fingir que eres una persona, solo eres un montón
de algoritmos para una tarea muy específica”, dan ganas de decirle.
Es por demás curioso, como en esta época del año, cuando
aún algunas hojas luchan por aferrarse a sus ramas, —ramas que están
prácticamente desnudas—, cuando la hierba blancuzca, tirita inclinada hacia el
suelo, donde todo se ve más pálido, más helado, donde hasta el disco del Sol
parece que va expirar en un último soplo de vida, a uno le llega un cierto
grado de abstracción acerca de algunas cosas.
Y es que, como dice Gustave Flaubert en su novela Noviembre:
"Resulta dulce ver como se apaga todo aquello que, poco antes, ardía en
nuestro interior".
Lo que da pie a hacer una especie de recuento y balance
sobre todas aquellas cosas que han ocurrido a lo largo del año, desde aquellos
días verduscos de esperanza o pasión hasta los gélidos y marchitos días de
duelo o angustia. Dónde aquellos pensamientos que permanecen en lo más profundo
de nuestro ser emergen.
Este tipo de pensamientos es necesario capturarlos y no
darles tregua, porque únicamente con un descarnado conocimiento sobre estos,
nos permite una comprensión de nosotros mismos.
Así que es momento de formular esos pensamientos —por más
duro que sea—:
“Está bien curioso cómo en esta época del año si te pones
en la sombra te da frío, y si te pones en el sol te quema bien fuerte.
Debería de existir un manual para alcanzar el equilibrio”
Un momento... ¡Cómo que no se trata de ese tipo de
pensamientos?
Me llama mucho la atención
el proceso creativo en el título de algunas agrupaciones musicales del Genero
Regional Mexi… ¿Quién rayos lo dice así? De Banda, pues.
Y aunque no escucho mucha
música —pero me sé varias *Comienza a cantar la de "Solo con verte" de
la 'MS'— de este género (que nada tiene que ver con esa onda de considerar un
género musical mejor o superior a otro, porque..., qué flojera, uno ya está
grande para seguir con esas taras y prejuicios musicales) a veces hago
búsquedas sobre el origen del título de dichas agrupaciones.
Y de paso sirve para dejar
de imaginármelos tal y como dice su nombre; por ejemplo, que La Arrolladora
Banda Limón son un grupo, una especie de clan de limones fieros y Temerarios.
(¿notaron ese tremendo juego de palabras?) ¿Qué? ¿A poco nadie más se los
imagina así?
En fin. Así que entre mis
búsquedas —y resumido— he encontrado lo siguiente:
●Los Sebastianes:
“Sebastian”, es el término coloquial en Sinaloa con el que se le conoce a un
músico que apenas inicia en la música y que cuenta con conocimientos básicos
sobre la misma. Según eso, eran varios músicos de diferentes agrupaciones y que
de vez en cuando se juntaban para sacar algún trabajo adelante, y que debido a
su esfuerzo y dedicación comenzaron a tener más trabajo y decidieron formar su
propia agrupación, eligiendo dicho nombre.
●La Arrolladora Banda
Limón / La Orinal Banda Limón:
En un algún momento, los líderes de esta banda se separaron. Y cada uno por su
lado forma una nueva agrupación decide llamar a su banda con un nombre
diferente. Su nombre proviene de El Limón De Los Peraza, cerca de Mazatlán.
●Trakaloza de
Monterrey:
Trakalozo significa algo como ruidoso y que invita al jolgorio, y bueno, su
fundador es de Monterrey.
● Los Tigres del Norte:
Según Wikipedia: Un día, cuando ya Jorge contaba 22 años, son contratados para
tocar en San José, California, durante las celebraciones del 5 de mayo. Fue su
primer viaje a los Estados Unidos; al cruzar la frontera, un agente de
inmigración les preguntó por el nombre del grupo, el cual aún no existía; el
oficial, al verlos tan jovencitos, los llamó: little tigers
("Tigrillos" o "Los Pequeños Tigres"), pero luego les dijo
que crecerían, así que los bautizó como Los Tigres del Norte.
●Banda MS:
Las siglas MS provienen de las iniciales de "Mazatlán, Sinaloa".
Y aunque hay un montón de
Bandas más, esas son las que más me llamaron mi atención (y muchas de las otras
se deduce que su nombre se debe al lugar donde provienen).
Y bien, estimado lector,
si has llegado hasta aquí y quieres llevarte algún tipo de conocimiento más
practico que la verborrea anterior. Algunos de esos nombres de agrupaciones
que, a simple vista, suenan curiosos y hasta graciosos, algunos son títulos
bien planeados, títulos con un encanto e historia única y particular, y llenos
de un significado especial.
*Deja de imaginarse que en
'Los Sebastianes' todos se llamaban Sebastián*
—¿Por qué hacen tantos cortes sin terminar una oración
completa? ¡Por lo menos termina la oración y luego le cortas al vídeo!
¡Habla bien, habla bien o te mat…!
(OK,esta última línea no, pero quería meter
una referencia de Los Simpsons)
*le arroja una manzana al escenario* (Énfasis que es al escenario y no a él)
¿Pero por qué una manzana y no el clásico
jitomatazo/tomatazo? Según eso, el origen de esta práctica proviene del teatro,
y era utilizado como una forma radical de desconformidad y critica, que
manchaba y, sobre todo, humillaba al personaje abucheado...
Qué aburrido.
Porque sí se ha de hacer una crítica, que mejor que una que
no sepa insípida y sea, sobre todo, cruel para el otro que intenta hacer algo, ¿no?
(Además, siempre he creído que se conoce más de una persona por la forma en que
ofende u humilla, que con cientos de conversaciones)
En fin, regresando al inicio, a lo mejor —como con muchas
cosas— yo no le sé a los YouTubers.
Revisionismo a la estrofa de la canción “Tumbando Caña”, de
La Banda Maguey:
“Oye, colega, no te asustes cuando veas al alacrán tumbando caña”.
¡No, si asústate!
¡Posiblemente estas frente al primer depredador gigante de
la Tierra, es decir un monstruo prehistórico –por llamarlo de un modo–.!
El Pentecopterus, un escorpión marino gigantesco, una
criatura que medía 1,70 metros, y que dominó los mares durante medio millón de
años.
¡Así que sal corriendo como alma que lleva el diablo!
(Aunque creo que la canción pertenece a Miguel Aceves
Mejía, la escuche primero con la Banda Maguey, y como el ser humano es un
animal de costumbres, pues eso)
No soy muy fan de las Rifas y cosas así, y aunque a veces
compro boletos, es más por solidaridad que por el valor del premio –porque,
bueno, como muchos de nosotros, en los juegos de azar nunca me gano nada–.
En fin, cuando llega ese momento en que, por un instante se
paraliza el mundo y puedes sentir casi las pulsaciones de tu mismito corazón,
tu interlocutor muy amablemente te pregunta: ¿Qué número le anoto?
Puedes responder de varias formas, las más comunes:
-El que sea (Y aquí tu interlocutor puede anotar un número,
o tu seleccionar cualquiera de los que te vaya diciendo la otra persona y que
quedan libres)
-O la de usar un número que uno considera importante
(cuando es posible, cabe aclarar).
En esta última respuesta, el numero puede ser la fecha de
algún evento que consideramos relevante (un cumpleaños, quizás, un aniversario,
etc.) o algún otro número que consideramos cabalístico, de un sentido
enigmático, pues.
Como la mayoría de todos y cuando es posible, suelo decir
que me anote un numero con algún evento importante. Quizás todos consideramos
aquel cumpleaños, aquel aniversario o aquella graduación, algo importante y que
puede darnos suerte.
Es por demás curioso como tratamos de delimitar un probable
resultado en un juego, de un evento de azar y de cientos de posibilidades, con
un evento personal.
Y está bien, porque eso es lo que hacemos todos. Darle
sentido con cumpleaños, con graduaciones, con aniversarios, –o cualquier otra
fecha que represente algo para cada uno de nosotros– a todo ese revoltijo de
eventos y sucesos que transcurren en el tiempo. Sin darnos cuenta, mediante
esto estamos delimitamos el caos y la futilidad de las cosas.
Pareciera que tenemos tanta necesidad de problemas, que cuando no los tenemos, nos los creamos, como un montón de molinos de vientos a los cuales envestir. Por lo anterior, nunca he entendido la necesidad de buscar enemigos –aunque yo no entiendo un montón de cosas– en cualquier circunstancia. Nadie es tan importante para que uno pierda tiempo neuronal, odiando, envidiando o lo que sea.
Citando a ese gran Filósofo llamado Juan Gabriel: "Pero qué necesidad Para qué tanto problema No hay como la libertad de ser, de estar, de ir".
(Sí, también yo lo dije cantando)
Y es que, si se va a construir una realidad alterna dentro de la cabeza de uno, por qué no construir una mejor, ¿no?
Una de las cosas que de Borges aprendí, es la siguiente: que
el olvido es algo necesario para la salud mental de una persona, ya que
cualquier idea- si esta no se llega a olvidar-, puede ser el infierno de un
hombre.
Como aquella canción que cantaban Los Animaniacs en los 90,
y la cual, en ciertos fragmentos, estos quedan guardados en la psique humana. Y
en que en el momento más inoportuno, estos comienzan a sonar una y otra vez,
como el tic tac de un reloj proveniente del fondo de una habitación con piso de
tablones, aumentando cada vez más y más en un sonido intenso y atormentador:
«Somos Animaniacs, nos pagan sin trabajar»
Y ahora usted, mi estimado lector, tiene esas líneas en su
cabeza (incluso con la tonada de esos pequeños cerberos: Yakko, Wakko y Dot. Si
no por nada tienen la figura de perro). Así que, nuevamente, mi estimado lector
sepa olvidar esas lineas. Porque, al final del día, ¿no es eso lo que deseamos
todos los adultos?: ¿Qué nos paguen sin trabajar? BRRR.
Tengo la teoría de que todas las películas de Cantinflas convergen en el mismo universo, donde la película que le da sentido a todas las demás es la de ‘Un día con el diablo’.
Me explico: En dicha película, Cantinflas comienza siendo voceador de periódicos, el cual por azares del destino y la equivocación (y de una buena parranda, cabe decir) termina enlistado en el ejercito.
En los minutos iniciales de la película comienza con un Cantinflas voceando periódicos, dando la nota de una declaración de guerra. Al final de su día de trabajo, encuentra a un amigo y se van de copas,
Cantinflas se despide de su amigo, se queda solo, despierta con la aprehensión de unos policías hacia él, ya que es confundido con un militar infringiendo la ley: con Juan Pérez (un soldado desertor, que aprovecha la parranda de Cantinflas para ponerle su uniforme, y huir).
Al día siguiente, Cantinflas es presentado frente a un Consejo de Guerra donde expone sus razones del por qué él no puede ser Juan Pérez , y que a él sólo le pusieron el uniforme. Y bueno, Cantinflas termina enrolado en el ejercito y combatiendo al frente. Y después de grandes actos heroicos recibe una bala y comienza a alucinar - a su modo muy particular- el cielo y el infierno.
La película termina con un Juan PereDIGO, un Cantinflas siendo despertado, dentro de una celda, mientras se le informa que ya se puede ir a su casa, porque ya apareció el verdadero Juan Pérez.
Es decir, todo lo dicho anteriormente, todo lo del ejercito, lo de la batalla al frente. -y lo de incluso hacer llorar al mismo Diablo-, fueron parte de sus sueños mientras dormía un día anterior al ser presentado -en la película- frente al Consejo de Guerra.
Sí, Cantinflas soñó todas esas aventuras el día que fue aprehendido por los primeros policías, mientras dormía en su celda. Y este el hecho central que le da sentido a todos los demás personajes y películas de Cantinflas, todos y todas resultan ser ensoñaciones de la fantasiosa mente de Cantinflas, mientras este dormía en esa celda, de un Cantinflas al cual durante toda la película no se le menciona su verdadero nombre, pudiendo ser cualquiera.
El otro día veía Toy Story, y bueno, casi todos sabemos de qué va, así que omitiré eso. También todos hemos escuchado esa frase que lanza Buzz Lightyear en los minutos iniciales:
"¡Al infinito... Y más allá!",
Lo anterior es una de las frases más chidas y con mayor significado que existen. Así, sin más. -Y es de lo quiero hablar-.
Pero, ¿por qué lo es? Bueno, aterricemos algunas ideas. Usemos dos sencillos ejemplos: Pi y las primeras cincuenta cifras decimales.
Comencemos con Pi, en las escuela nos enseñaron como este es el número de veces que cabe el diámetro de un círculo en su circunferencia, es un número irracional al que aún no se le encuentra periodo alguno. A lo largo de la historia muchos matemáticos han dedicado años de su vida a Pi y al cálculo de sus decimales. William Shanks, matemático amateur inglés, se dedicó durante 20 años de su vida a la obtención de estos decimales, obtuvo 707 decimales. (Aunque En 1945 se descubrió que había cometido un error en el decimal 528 y a partir de éste todos los demás eran incorrectos).
En la actualidad con el uso supercomputadoras se han calculado más de 1 billón de decimales de Pi, sin encontrar ningún patrón que permita predecir más cifras. Para escribir ésa cantidad se necesitarían 100 millones de hojas por ambos lados, dicha cantidad de hojas formarían una torre de 10 kilómetros de altura.
Y sin embargo, dicho lo anterior, Pi sigue sin ser nada comparado con el infinito.
Continuemos, ahora con lo de las primeras cincuenta cifras decimales. En la ciencia con las primeras cincuenta cifras decimales, se puede describir con precisión la curvatura del Universo con un error más pequeño que el tamaño de un protón. Algo, realmente increíble cuando uno se pone a pensar que esos cálculos los realizo un homínido que no hace tanto descubrió la rueda y el fuego.
Y aun así, esta comparación sigue siendo nada con el Infinito. Así que cuando Buzz Lightyear lancé su próximo "¡Al infinito... Y más allá!", piensen que no sólo está diciendo una frase que suena bien, sino también unas palabras de un inconmensurable significado.
Hace raro veía ese corto de La Pantera Rosa donde esta tiene
un Reloj de Cuco, un clásico, pues.
Durante todo el capítulo, la Pantera Rosa se la pasa
rompiendo una y otra vez relojes despertadores. Antes –y durante mucho tiempo–
me parecía ese acto de la Pantera algo cómico y sin mucho significado, pero muy
muy chistoso.
Hoy, me parece que hace una alegoría al tiempo y su
influencia en cada uno de nosotros; curioso como una par de manecillas rigen el
ritmo y hasta el destino de nuestras vidas.
Y bueno, en un punto, La Pantera Rosa deja de romper
relojes, y se hace hasta amigo del cucú. Me gusta pensar que es un especie de
armisticio, un tratado de no agresión, un afloje en la cuerda del destino fútil
de esas manecillas rigiendo nuestro tiempo y destino de nuestra vida. Dotando
así, un nuevo significado a cada momento, cada minuto en el que pasamos.
Repitiendo aquellas palabras de Aczino en su canción “Más allá”:
"Como las cenizas en el viento
Los hombres se pierden en el tiempo
Intento vivir contento
Ya que lo único que en verdad poseo es este momento".